Son diecisiete sílabas de prosa en verso o viceversa
el prado seco
esperando la lluvia
jacaranda en flor
olor a rocío
montones de hojas secas
meses sin llover
en manga corta
antes del amanecer
por fin refresca
árbol de melia
alfombra de hojas secas
canta el grillo
recogiendo cacas
de paseo con mi perra
uggg una está fría
aula en silencio
inspiración al alba
sola la maestra
sin los álamos
la plaza es más grande
más vacía también
de repente plof
paseando al amanecer
una polilla
silencio y plof
el fruto de un árbol cae
huele a naranja
ya en la piscina
floreciendo la adelfa
se encrespa el agua
viento y cortinas
dibujan en el suelo
luces y sombras
cayó el azahar
aún fresca la madrugá
cantando el grillo
seis de la tarde
la adelfa ha florecido
jueves de pascua
al amanecer
mediados de abril
semana santa
charla de sobremesa
huele a torrijas
entre sus flores
ya surgen corazones
árbol del amor
cerrando el libro
yo me quedo dormida
dice y se acuesta
cierro los ojos
el mirlo y otros pájaros
quietud al alba
tras la ventana
surge en medio del césped
una amapola
olor a azahar
naranja el horizonte
fría brisa invernal
tregua en la lluvia
brotes de azahar
aún huele a chimenea
comienza a llover
dibujando en el tronco
un haz y un envés
niebla al alba
solo el mirlo corretea
agua en el suelo
lluvia de invierno
la quietud de una gota
bajo una rama
las gotas se detienen
bajo las ramas
luna menguante
duerme el árbol del amor
silencio y mirlos
siento que ya
he traspasado el
ecuador de mi vida
rocío al alba
el cielo despejado
cuántas estrellas
noche de niebla
se convierte en lluvia
bajo los árboles
tiempo de granás
quietud antes del alba
se oye un pedo
distinto idioma
encuentro y acogida
mismo lenguaje
entre la niebla
olor a pasto húmedo
canto del gallo
moras cubriendo el suelo
sin pensamientos
en la pradera
bajo la jacaranda
lila intenso
tres periódicos
con las mismas noticias
menudo hartazgo
al otro lado
en un escaparate
la luna llena
dos manos juntas
último rayo de sol
desde la arena
cruje bajo el pie
muerta la cucaracha
se hace el silencio
rompe una ola
un cálido atardecer
lluvia de espuma
tiemblan los railes
anuncian su llegada
tren cercanías
aún en tiempo de guerra
flores y abejas
guerra de invierno
color de primavera
tras la lluvia
suaves y silenciosas
hojas caídas
cantan los mirlos
duermen las golondrinas
una luz encendida
frío de enero
suelta peso el naranjo
qué dulce olor
tras la farola
los dos únicos álamos
sin perder la hoja
cuenco de infusión
sonidos del despertar
dos galletas
en la chimenea
ceniza y silencio
canta el gallo
bajo el álamo
acaricio su tronco
sus cicatrices
hablan los árboles
sonajero del alba
lejos los coches
caen las hojas
alfombra de chasquidos
cerco de flores
única sombra
entre las ramas
la misma luna aquí
que en el serengueti
ver amanecer
asomado al índico
cielo rojizo
hojas mojadas
amanecen perladas
sobre los charcos
un perro ladra
los mirlos canturrean
brillante Venus
en el hospital
una pared desnuda
ardua compañía
olor a pan tostado
cantó el gallo
faltan los besos
queda el cariño y el amor
falta el contacto